domingo, 21 de junio de 2009

Compilación

Edición, leer, escribir, teoría crítica, castellano

Andrés Jurado Uribe

Compilación /// Biografía como pornografía ////// en el arte

“Tanto para la mujer como para el hombre, todo reencuentro con el cuerpo del otro, feliz o no, deviene el signo de finitud y pérdida; toda manifestación del deseo del cuerpo del otro, llamado porneia, deviene la medida de la impotencia humana en el deseo de Dios”.[1]

Ese nombre dios marcado como infinitud de la experiencia del ser, aparece bajo múltiples formas incorporadas que sustraen al cuerpo de su experiencia compleja como animal, animal que habita el ser. La acción y coacción de la sexualidad impartida por este plano metafórico en el que venimos incluidos dentro de abundantes discursos, son la excusa para proponer la dominación de nuestras pasiones allegadas a este organismo que denominamos cuerpo, pero como el cuerpo también es una condición transferible como nominación de una exterioridad, como algo sobre lo que se inscribe el lenguaje, y que inscribe en el lenguaje, el cuerpo incluso puede aparecer como cualquier cosa, si se pudiera nombrar también dios cualquier cosa, como cualquier cuerpo.

La presente propuesta de compilación trata de unir ciertos ángulos que abordan la mirada pornográfica, quizá desde un círculo que caprichosamente principia desde lecturas intuitivas del cuerpo dentro de una lógica de exhibición, organizaciones del sujeto en sistemas de representación del cuerpo, de la pasión y el impacto por el cuerpo desbocado desde la sensualidad hasta la perversión, un cuerpo hecho legible por medio de múltiples sistemas para entregarse a otro como si fuera a un sí mismo.

Ante la dificultad, o mi digresión por definir lo que es específicamente pornográfico, sobre todo, en la imagen en movimiento y en lo audiovisual, el recorrido por estos distintos lugares que presentaré acá, no intentan organizar por completo un estudio sobre la manifestación pornográfica, sino, procurar un acercamiento a raros contextos que integran visiones limítrofes que nos punzan.

Comprendemos que esta “brutalidad y crudeza documental” de la imagen pornográfica en la imagen en movimiento, presenta problemas de otra índole que bien apunta Roman Gubern:

“A pesar de las acusaciones morales lanzadas contra el porno por el hiperrealismo de las acciones mostradas en la pantalla, el que sus personajes descontextualicen su actividad sexual de la vida afectiva y de sus roles e interacciones sociales empuja al género, en el fondo, al campo de la pura abstracción, de la pura irrealidad, del esquematismo.”[2]

Considerando esto, las visiones, lecturas y desplazamientos presentados aquí, intentan transitar ciertos mosaicos modelizados en donde se inscriben fuertes mezclas entre la imagen documental, partiendo del supuesto de que en todas ellas persiste una relación con cierta literalidad del cuerpo en el registro de su acción desnuda y su lectura obscena. Y de otra parte la incursión dentro de una poética o lugar del arte, en donde vemos rebasada esta obscenidad, contemplando de una forma distinta, ciertas conductas categorizadas como depravadas y perversas. Me apoyaré en la cinematografía y el video, propuestas de autores, que, a mi modo de ver, contienen estas calidades y textos que estallan el problema desde una fuga de pensamiento si le podemos llamar, más filosófica.

EL resultado de esta edición es comprender un poco como esto ha derivado en la apropiación de estos valores de representación dentro de las prácticas cotidianas de los sujetos, que usan la imagen en movimiento para exhibirse, que adoptan de manera generalizada estas categorías que quizá se convierten en la medida de su propia autocensura, deinhibición como exhibición de su sexualidad o de su promesa sexual.

Hago la salvedad de que esto no remite ni intenta generar una idea de culpa, sino que refiere más

1.

Autobiografía como pornografía: el sujeto enfrentado a las herencias morales y la cultura, de cara a su representación en video, el video como el espacio de estudio de estos tópicos, pues allí hay una explosión inagotable a causa de su confiabilidad como análogo de la realidad, considerando su dimensión temporal, contemplado también como el soporte y acompañamiento de los medios de comunicación e interacción electrónica y digital.

Vito Acconci /// Seed Bed 1972 /// http://www.ubu.com/film/acconci_seedbed.html

Pippilotti Rist /// * 1996 - Mutaflor /// * 1992 - Pickelporno - 12 Min.

Michel Onfray /// CAPÍTULO 2: Del exceso: travesuras del pez masturbador. Página 71 /// Coda: manifiesto por la novela autobiográfica. Página 217 /// Teoría del cuerpo enamorado. Pre-textos (2002).

En estas aproximaciones de Acconci y de Rist, podemos articular esa entrega de una intimidad que alega también una autodeterminación, masturbatoria. El interés de atrapar cierto deseo en la imagen audiovisual, de un yo excitado, extasiado plantea en la imagen pornográfica algo similar a lo que describe Agamben en un texto sobre Auswitch, sujeción y desujeción: la mirada pornográfica que desguaza lo humano y lo viviente:

“El hombre está siempre, pues, más acá y más allá de lo humano, es el umbral central por el que transitan incesantemente las corrientes de lo humano y de lo inhumano, de la subjetivación y desubjetivación, del hacerse hablante del viviente y del hacerse viviente de logos.[3]

En este caso el logos que nos corresponde, la “logía” trata de discurrir dentro de las húmedas y resbalosas cavidades pornográficas en interacción con el sujeto y su cámara. [u1] La prospectiva de este discurso acerca de la sexualidad y la genitalidad que constantemente podríamos decir, se extralimita, ante lo autobiográfico asumido como ese encuentro masturbatorio en el que confluye la imagen propia como imagen de un otro, una alteridad exhibida, exhibicionista.

Y así en el texto de Michel Onfray anteriormente referido encontramos que la fascinación por el movimiento se hace superlativa en el video: “El deseo reside menos en la hipótesis mítica de un corte divino que en los limbos reconocibles de un cuerpo, en los repliegues atómicos de una carne excitada por la vida y el movimiento. La fisiología accede al estatuto filosófico y la anatomía le proporciona el método.”

Cheryl Donegan /// Head /// 1993 //// http://www.dailymotion.com/video/x7jzj6_cheryl-donegan-head

Naomi Uman "Removed".Película, 1999, 5 min.

Aquí la respuesta se elabora desde una visión más polémica, indaga acerca de la posición de la mujer enfrentado al borde de la exhibición, pero criticando un lugar común de la exhibición desde el polo de lo masculino, intento entonces ligar el problema de lo que se exhibe confluyendo y generando un espacio crítico, la revolución del cuerpo mediante su puesta en juego desde la supresión como en Removed de Naomi Uman, o quizá desde la animalidad de ciertos actos como en Head de Cheryl Donegan. Cabe recalcar, que esta animalidad puede verse como el ejercicio de una máquina doméstica.[u2]

2.

(periferia) subjetividad confusa y desenfrenada.

Por esto propongo unas líneas de acercamiento que conjugan continuamente valores que pueden corresponder al sujeto y su relación con instancias externas que si bien parten desde una programación social, esta relación sobrepasa el contrato en su búsqueda de expropiación de sí, en la búsqueda de la liberación de los contenidos de una experiencia sexual, si el cuerpo remite a un discurso que lo construye y que lo domina (control y auto control), su organización significa de acuerdo a muchos contextos; cuando ejemplificamos con el cuerpo de un niño o de un anciano, podemos ver que se le adhieren inmediatamente bordes que centralizan una imagen ante su sexualidad, se le adosan finalidades a esos cuerpos que describen cada una de las categorías; niño, anciano, negro, rubio, mujer, hombre, incluso de acuerdo a cada cultura, que acaso también se desbordan ante una autoedición de los términos en que se experimentan estas categorías en la interacción del sujeto con el mundo y su propia representación del placer.[u3]

Posturas y reflexiones que conforman una opción de estilo, o arman estilemas que reorganizan la experiencia con la propia pornografía, con la imagen generalizada del deseo quizá como un síntoma de reorganización de otros problemas.

Alex Ibrahím http://www.arteleku.net/4.1/articulo/adjuntos/2316.mov

Del “yo” al Gruppen Sex,: problemas de género en donde las categorías de masculinidad y feminidad reinciden en un campo de batalla, desperdigándose en otros géneros derivados a causa de la multiplicación de ideales e ideologías, aquí el asunto propone la búsqueda de lazos que implican una reflexión desde categorías estigmatizantes; lo interracial, rubias y morenas, trans y shemales, queer, y movimientos en donde se petrifica una identidad en aras de establecer un espacio de reconocimiento que a mi modo de ver siguen rodeando la clásica batalla de los sexos, feminización y masculinización. Veremos cómo algunos artistas ponen en crisis sus modelos sociales de sexualidad, que reorganizan la escritura del cuerpo.

[u4] Shuji Terayama // El emperador tomato Ketchup // http://www.ubu.com/film/terayama_vol1.html

Derniere Crí /// las religiones Salvajes http://www.lederniercri.org/

Lawrence Weiner /// A Little Bit of Matter and a Little Bit More (1976) // WATER IN MILK EXISTS (2008)

Bruce Labruce // The Raspberry Reich (2004)

No es difícil encontrarse con la cantidad de referencialidades a las que aluden estos autores en sus propuestas, cabría anotar que proponen revoluciones importantes ya no únicamente en el contexto en donde se producen, The Raspberry Reich de Labruce supone una revolución política mediante la actividad sexual completamente desinhibida y figuradamente descontrolada, mientras en las las religiones salvajes se propone una visión crítica desde la perversión y el control que han dispensado sobre nosotros las actitudes religiosas, las muestras desenfrenadas de actos e ilusiones que se apoyan en una caricaturización de Jesús y otros iconos bien reconocidos casi transnacionalmente nos llevan a un régimen de visualidad excesivo, “Por eso, si la fruición del espectáculo cinematográfico se basa por definición en el voyeurismo, la fruición y la adicción al género pornográfico constituye el ejemplo más modélico de iconomanía, iconofilia, idolomanía o iconolagnia.”[4], aquí se establece un desbocado juego con miles de pornografías declaradas y se permite el rastreo de su inserción en cualquier mirada retrospectiva que podamos hacer sobre la historia, un truco aparece así en la devolución o reaparición de la sexualidad en la propuesta de Terayama, la alusión a la guerra y al infantilismo que condena a cualesquiera a la vivencia del cuerpo desde una inocencia pervertida, pero persistente en la ingenuidad, de igual forma se exhiben sin chistar demasiado en implicaciones morales, pues no hay caso para sopesar lo que conviene correcto, sino que cómo bien nos han educado estas religiones salvajes, y como bien se muestra en el Water in milk exists de Weiner, hay una instrucción sexual que no se separa de los otros ámbitos por los de un cuerpo social transita, decididamente, tenemos una educación sexual, hasta de la manera en que nos vemos como unos salvajes, pero quizá ello responda a una intención de darlse sentido a estos impulsos dentro de unas fuerzas y lecturas dominantes de nuestras pulsiones.

Georges Bataille /// El ojo pineal /// Pre-textos (fragmento en /// http://pro-scrito.blogia.com/2005/070204-el-ojo-pineal-fragmento-.php /// )

marina abramovich ///// http://www.youtube.com/watch?v=pno1gCrbeVk ////

valie export reperformance //// http://www.youtube.com/watch?v=F5JK4d85u7s

Esto conjuga con la mirada que nos abre Sloterdijk sobre el arte en la actualidad sobre las exposiciones de arte, diciendo que: “Desde hace largo tiempo la exposición se ha descompuesto en varias cosas: la muestra de fetiches, la oferta de valor, la exposición de una filosofía acompañante.”[5] Consideremos aquí que se supone que estos trabajos pueden estar enmarcados dentro de lo que socialmente se considera como arte, aquí no estaría de sobra pensar que el porno ha adquirido su estatuto filosófico o político con mayor legitimidad, más aun, ya no podemos desintegrar fácilmente nuestra idea de pornografía de nuestra mirada sobre el arte y sus maneras de exhibirse

Fabián Gimenez Gatto // http://www.henciclopedia.org.uy/autores/FGimenez/pornografia.htm

Desde los huesos de la programación social incluso se no hace comparables a la actividad maquínica en cuanto nos sorprendemos de nuestras funciones biológicas, cuando asociamos que nuestra actividad pertenece a un ciclo asociado con los artefactos, como artificios del dios tal que es el nombre que no s da nombre, otro nivel de exhibición de nuestro cuerpo como arte factum como hecho, y como artimaña de la acción. En la exposición, el cuerpo aparece como herramienta de trabajo, no ya su finalidad sería generar el sentido del placer por su desarrollo dentro de una cadena de reproducción, sino la brutal muestra de su propia instrumentalización, o por otro lado la devolución conviene decididamente fugarnos a darle a estos actos un sentido inexplicable, que desflore alguna brecha para liberarlo de ciertos contextos mercantilizados. La pornografía se agrega al arte o el arte a la pornografía, los espacios artísticos han proporcionado en muchos casos un nicho protector para las más finas perversiones, pero el arte también se encuentra en el lugar en que menos parece estar

“El arte, ya se decía hace una década, abandona la galería, se va al campo, va a la gente. Se debería haber dicho: busca lo libre y desea otro espacio de juego para la felicidad de interrumpir la infelicidad. Las llamadas a sí mismas de las fuerzas más felices reclaman testigos, no propietarios. Incluso forma de obra y forma de valor se ponen a disposición, para que la voz del arte pueda ser de nuevo un salto puro, una flecha de felicidad, experimentable en el instante en que la vida es más rápida que su evaluación.”[6]

La pornografía ya se salió de los límites de sus lugares comunes (no así de lleno con la pedofilia y ciertas prácticas aun censuradas y no tan bien vistas) ahora de la mano del arte también se ha adscrito a una política de la intimidad dispuesta a ser publicada, es decir, a que nuestro consumo de la pornografía en video aparezca como algo íntimo, pero que configure en nuestra subjetividad, una posibilidad de extendernos a través de los mismos medios tecnológicos bajos los cuales el porno tiene su gran explosión y su desarrollo, no obviamente consistiendo en un debate sobre lo bueno o lo malo de este carácter pornográfico heredado, sino en que la relación con nuestros artefactos se ha vuelto allegada a nuestra relación con el cuerpo.

Man machine, women machine, animal machine: efectos donde el juego de lo maquínico está desplazando la naturaleza, el acto y la reproducción, que ejerce poder como reproducción de un mecanismo, la maquinización, vista como la escisión del cuerpo convertido en un artefacto por una ruta, la jugada de un lenguaje científico inoculado, la utopía eugenésica, la edición atravesada por lógicas de nuevas tecnologías.

Marcello Mercado http://www.marcello-mercado.de/ , http://www2.sescsp.org.br/sesc/videobrasil/site/pop_movie.asp

http://www.ucm.es/info/especulo/numero40/mmercado.html

Isabella Rossellini /// http://www.sundancechannel.com/greenporno/

Fabián Gimenez Gatto ///// http://www.henciclopedia.org.uy/autores/FGimenez/Cronenberg.htm

No sabemos si esto expresamente se convierta en una innovación dentro de la pornografía, pero si implica un factor de estudio acerca de la introducción en el sujeto de una conciencia acerca del video como un apéndice sexual cada vez más cercano, el régimen óptico de lo pornográfico, pasa al lugar ciego y bruto del tacto, no ya como mera racionalización de lo visivo, incluso como motivo mismo de la sexualidad que se nos presenta, fácilmente nos encontramos con estas imágenes de porno amateur presuntamente liberadas de cualquier correspondencia con ciertas instituciones, y es común encontrar ahora que los jóvenes prefieran dedicarle un tiempo a resolver sus problemas de género y determinen el curso de su deseo mediados por una pantalla.

http://www.mouchette.org

http://bbs.thing.net/~bindigrl/

Aquí vemos un avance en esto que podríamos entender como una relación con la propia imagen, una autobiografía un efecto explosivo que combina el gesto atravesado por esta mediación. No es de sorprenderse que la transferencia de nuestros deseos se instale en el lenguaje de “los nuevos medios”, pero supremamente consecuente y poco sorprendente puede resultar encontrarnos con la proliferación de videos amateur realizados por estudiantes de colegios o universidades, por proletariado afanado por adquirir y acceder a esa poética de lo pornográfico como ensoñación de la realización de la imagen del deseo “diosificado”.

www.pornoenmexico.com

http://www.odiosas.com.mx/

Si la figura del artista persiste en la de ese aquél tan cercano a ser dios, quién no se admitirá, después de tener al alcance los medios de este, la posibilidad de acercarse y derrapar hacia este lugar.



[1] Rouselle, Aline. Porneia, del dominio del cuerpo a la privación sensorial. Ediciones península 1989. Pág. 15

[2] Roman Gubern, La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas, Barcelona, ED. Anagrama, 2005. Pág. 23

[3] Agamben, G.,“La vergüenza, o del sujeto” en Lo que queda de Auschwitz. El archivo el testigo Homo sacer III. Traducción Antonio Gimeno Cuspinera. Valencia, Pre-textos, 2000, p. 142

[4] Roman Gubern, La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas, Barcelona, ED. Anagrama, 2005. Pág 17

[5] Peter Sloterdjik, El arte se repliega en sí mismo // http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html#1not

[6] Peter Sloterdjik, El arte se repliega en sí mismo // http://www.observacionesfilosoficas.net/elarteserepliega.html#1not


[u1]Esto me parece muy adecuado, y la selección de referencia muy afortunada. Mi comentarios es en la línea del anterior. Sin embargo, creo que es necesario que sitúes o ubiques tu discurso para darle sentido a términos como “hiperexitación” porque el prefijo puede perder sentido y ser meramente retórico –en la connotación negativa de retórico: vacío.

[u2]La idea de animalidad me parece muy interesante., y una forma de interpelar los discursos dominantes sobre la pornografía. Por otra parte, ¿a qué te refieres con “se extralimita? Primero debes decirnos cuáles son los límites que tu vez o visualizas.

Lo que estas planteando me parece muy bien: formas de abordar la pornografía ajenas al discurso dominante --sería interesante que escribieras cuál es la postura (crítica) que asumes (desde la periferia) y cómo miras los discursos dominantes (el centro)-- pero para ello creo que debes delimitar bien el tema o conjuntar bien los diversos discursos que has mencionado.

[u3]Esta idea no es clara, hace falta desarrollarla.

[u4]Una vez más la pregunta es desde dónde trazas los límetes o fronteras de los textos: cuáles son las referencias.